Definir. Conceptualizar, precisar, nombrar, establecer significados. Tanto para comunicarse con otro como para lo que se piensa —el diálogo interno, pues—. Es necesario definir las cosas, los conceptos. Es imperioso, por a vía, aclarar de qué carajos es que se habla. Por un lado, en la relación con los demás se arranca a hablar, a compartir, a trabajar, pero pocas veces se tiene esa metaconversación que nos dirá cómo entender las cosas en adelante y qué significarán al nombrarlas. Hemos llegado a la ridiculez de discutir agriamente con alguien y darnos cuenta de que defendíamos el mismo punto pero, por falta de definición previa, la pasión agarró ventaja. Por otro lado, el diálogo interno. Todo lo que sentimos lo traducimos al lenguaje y no establecemos los conceptos vitales por los que nos regiremos cada día, confundiendo el rumbo por tratar de seguir malos entendidos o recetas ajenas sin filtro. Si no definimos, por ejemplo, los conceptos de felicidad, libertad y seguridad, es harto posible que lleguemos a algún cumpleaños más adelante con frustraciones o, incluso, con agria sorpresa. Así que, mi amigo/a, definamos: sepamos de qué carajos hablamos.
viernes, 27 de septiembre de 2024
miércoles, 28 de agosto de 2024
Teorizando #1: Creencia-Percepción-Pensamiento
Teorizando #1: Creencia-Percepción-Pensamiento
La capacidad para
pensar o reflexionar es una característica distintiva del ser humano. Pero ese
pensamiento no siempre está a favor de la situación, sino que puede ser recurrente,
inútil, o paralizante, impidiendo resolver los problemas. Pero, ¿de dónde salen
los pensamientos, por qué son como son? Los pensamientos provienen de la
percepción, de la manera como percibimos lo que ocurre. Entonces, ¿de dónde
viene la percepción, cómo cambiarla? La percepción, a su vez, proviene de las
creencias, por ejemplo: si usted cree
con solo tener dinero será feliz, cuando no pueda juntar dinero percibirá que ha fallado y luego pensará que ha fracasado. Así, podemos
ver que es una cadena causal formada por creencia-percepción-pensamiento,
y como tal, la única manera efectiva de evitar los efectos es corrigiendo la
causa. Por ejemplo, si tengo un pensamiento negativo recurrente y quiero que no
me moleste más, debo retroceder en la cadena en cada la causa y examinar por
que percibo las cosas como las percibo y, más atrás aún, por qué creo en las
cosas en que creo. De esta manera, si quiero modificar mi pensamiento, debo
modificar mi creencia. Al cambiar mi creencia, percibo los acontecimientos de
distinta manera y, como consecuencia inmediata, mis pensamientos cambian.
viernes, 16 de agosto de 2024
Madurar es cambiar
La juventud es pasión. La pasión es resistencia. La resistencia puede deberse a la falta de conocimiento del terreno en el que nos movemos. Ese conocimiento llega, necesariamente, por medio de la experiencia, por la vivencia de lo aprendido y no solo por el análisis intelectual de los temas. Para percibir la realidad es necesario experimentarla y eso va construyendo nuestro mapa de lo posible. Ese mapa, inicialmente borroso por la fuerza de la inexperiencia y una certeza casi invencible, va definiéndose cada vez más con el paso y la prueba de los años. Muchas nociones tempranas inexorablemente quedarán atrás por falta de vigencia, por falta de correspondencia entre las ideas que se traen de antes y las experiencias que se terminamos concretando. Madurar es cambiar. Quien no madura, no se ajusta a sus necesidades y debe transitar repetidamente por el dolor que causa la resistencia juvenil. De esta manera, quien no madura, quien se aferra a sus ideas tempranas, a sus pensamientos no comprobados, va perfilando sus años tardíos hacia el sufrimiento y la frustración de que todo pudo ser mejor, pero sin terminar sabiendo cómo.
miércoles, 27 de diciembre de 2023
Extinción por que sí
Vivo en el culillo de mirar cómo se acerca nuestra extinción. Tal vez soy solo un pesimista más, de esos que salen cada cierto tiempo a profetizar calamidades. De verdad, espero que sea solo eso. Pero la inquietud me embarga y no puedo sino unirme al bando agorero. Cuando uno escucha por ahí “la solución viene de cada uno, cambiando lo que somos” de verdad que nos parece ridícula la afirmación. Y parece ridícula porque, si fuese verdad, tardaría mucho el arreglo de este caos galopante en el que estamos inmersos. Por otro lado, han pasado ya muchos siglos de reuniones, de especulaciones, de conclusiones; de iglesia, de partidos políticos, de organizaciones no gubernamentales, de Green Peace, y la verdad es que el grupo, esa colectividad que ha sido eficiente para tanta segregación y matanza, tampoco luce muy adecuada para solucionar. Se ha convertido el grupo de “gentes” en una opción que va más allá de lo ridículo, mientras seguimos avanzando hacia el barranco, pasando ya el límite para la salvación. Siempre el malo es el otro cuando estamos en el auditorio, al calor de la escaramuza, aunque en silencio nos hinquen los demonios personales. Cuando nos oprimen tenemos los mejores argumentos para la lucha, pero, una vez en el poder, nos hacemos de los argumentos contrarios con gran desparpajo. En todo caso, si quisiera parecer ridículo con las cosas que pienso, preferiré pensar que mientras esa pared, que es la colectividad, esté conformada por ladrillos, por individuos ignorantes, de calidad reprobable, no hay colectividad que valga, por mucho respaldo literario que la respalde, porque, vamos a estar claros: no se sabe quién escribió eso.
viernes, 15 de diciembre de 2023
Lo esencial: ni a los ojos ni nada
miércoles, 9 de agosto de 2023
Miedo ausente es amor
Una mente en paz permanece en paz porque todo lo que actúa sobre ella está en equilibrio.
Una mente en paz actúa con toda claridad ante un evento contingente.
Una mente en paz genera una atmósfera de conciencia, de conocimiento de lo
que realmente está ocurriendo.
La fuerza con la que actúa esa conciencia tranquila es el amor.
Es el amor porque solo el amor es la fuerza que se manifiesta cuando la
mente está tranquila.
La mente en paz solo produce una conducta amorosa, respuestas adecuadas,
incluso cuando se equivoca.
Cuando la mente no está tranquila es porque existe el miedo.
El miedo previene y se predispone a cuidarse.
Nadie ama verdaderamente si tiene miedo.
Cuando se tiene miedo, se cierran las puertas para la entrega total y la
aceptación total.
Es decir que, cuando se tiene miedo, el intercambio debido no avanza y permanece
mutilado.
